Actualizado y verificado: 16 de septiembre de 2026 | Retrospectiva histórica

Estos diez goles muestran distintas facetas del Mundial masculino: combinaciones, carreras individuales, definición y decisiones polémicas. Es una selección editorial por orden cronológico, no el listado de los diez mejores de la FIFA. El gol de Carlos Alberto al culminar la jugada de Brasil de 1970 cuenta una vez; la mano y la carrera de Maradona de 1986 son dos goles distintos del mismo partido. Esta retrospectiva no ofrece consejos para comprar entradas de 2026.

Cronología original de diez goles entre 1970 y 2018, con la mano y la jugada individual de Maradona separadas
Cronología original de Let’s Canada, creada el 16 de septiembre de 2026. Diez goles por fecha, no una clasificación de la FIFA ni una fotografía de un partido. Todos se explican en el texto.

De la final de 1970 a las eliminatorias de 2018

En la final de 1970 contra Italia, Carlos Alberto culminó una jugada colectiva en el minuto 86 y fijó el 4–1 definitivo para Brasil. La retrospectiva de la FIFA describe los regates de Clodoaldo y la circulación del balón entre varios jugadores. El repaso de goles en finales identifica el último pase de Pelé. La elección destaca la elaboración antes del remate: separar el «gol de Carlos Alberto» del «gol colectivo de Brasil» duplicaría el mismo hecho. Que participaran varios jugadores no significa que los once tocaran el balón.

En los cuartos de final de 1986 contra Inglaterra, Diego Maradona marcó con la mano en el minuto 51. El árbitro concedió el gol, recordado como la «Mano de Dios». La retrospectiva de la FIFA describe expresamente la mano. Se incluye por su polémica histórica, no como ejemplo de técnica reglamentaria: que el gol se concediera no significa que no hubiera mano.

En el minuto 55 de esos mismos cuartos de final, Maradona condujo desde su campo, superó al portero Peter Shilton y marcó. La FIFA lo denomina «Gol del Siglo». Es distinto de la mano de cuatro minutos antes; Argentina ganó 2–1. El control, los cambios de dirección y la definición ofrecen aspectos concretos que observar sin afirmar que todo el mundo lo considera el mejor.

En los octavos de final de 1990 contra Colombia, Roger Milla le robó el balón a René Higuita fuera del área durante la prórroga y marcó. El vídeo del reportaje de la FIFA indica el minuto 108: esa es la referencia citada, sin confundir la jugada con su otro gol del encuentro. La retrospectiva del torneo confirma su doblete y el triunfo de Camerún por 2–1. La acción muestra una oportunidad creada al presionar al guardameta con balón; no significa que toda salida sea un error.

En el partido del grupo F de 1994 contra Bélgica, Saeed Al-Owairan corrió desde su propio campo y marcó en el minuto 5; Arabia Saudí ganó 1–0. El reportaje de la FIFA documenta la carrera y el resultado. Fue un gol de fase de grupos, no un tanto decisivo de última hora en una eliminatoria. Compararlo con la carrera de Maradona exige mantener las diferencias de rivales, posiciones defensivas y fase del torneo.

En los octavos de final de 1998 contra Argentina, Michael Owen, de 18 años, recibió el pase de David Beckham, rompió la defensa y adelantó a Inglaterra por 2–1. El vídeo del reportaje de la FIFA de 2026 indica el minuto 16, mientras que la retrospectiva de 2020 señala el 17. Aquí se recogen ambas referencias. El partido terminó 2–2 y Argentina ganó la tanda por 4–3: aquel gol no dio la victoria a Inglaterra.

Al final de los cuartos de final de 1998 entre Países Bajos y Argentina, Dennis Bergkamp controló el pase largo de Frank de Boer, recortó ante Roberto Ayala y definió con el exterior del pie derecho para ganar 2–1. El mismo reportaje de la FIFA dice minuto 89 en el texto y 90 en el vídeo. Ninguno se presenta como un dato exacto sin discrepancias. La secuencia de tres toques es el foco de interés, más allá de la distancia del pase.

James Rodríguez abrió el marcador en el minuto 28 de los octavos de final de 2014 contra Uruguay, que Colombia ganó 2–0. El tanto recibió el premio al Gol del Torneo de ese Mundial y el Premio Puskás de la FIFA 2014. El Puskás nació en 2009 y es distinto de la votación al mejor gol de un Mundial. Ganarlo no convierte este tanto en el único gol mundialista reconocido por la FIFA en toda la historia.

En la final de 2014 contra Argentina, el suplente Mario Götze controló con el pecho el centro de André Schürrle y marcó durante la prórroga para dar a Alemania el triunfo por 1–0. El vídeo del reportaje de la FIFA de 2026 indica el minuto 112; la retrospectiva de 2018 señala el 113. Se muestran ambas referencias oficiales: fue el gol decisivo en el tramo final de la prórroga. Su efecto difiere de la ventaja provisional de Owen en un partido que Inglaterra acabó perdiendo.

En los octavos de final de 2018 contra Argentina, Benjamin Pavard marcó en el minuto 57 tras un pase de Lucas Hernández para empatar 2–2; Francia ganó 4–3. El registro de premios de la FIFA confirma que los aficionados lo eligieron Gol del Torneo. Fue un empate, no el último gol francés de ese encuentro. Este hecho distinto completa los diez y permite separar el atractivo de una acción, su premio y su efecto real en el partido.

Al recordar estos goles, conviene relacionar la situación del partido, el gesto y el resultado. Las razones de selección son observaciones editoriales; los años, rivales, fases, marcadores y premios proceden de los documentos enlazados junto a cada pasaje. Puede ampliar el contexto en nuestra retrospectiva de campeones de 1930 a 2022 y el repaso del Mundial 2026. La disponibilidad de vídeos oficiales puede variar según el país y la plataforma; no reproducimos imágenes sin autorización.


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